Atravesar el UPD entre el miedo y la confianza.

Atravesar el UPD entre el miedo y la confianza.

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El Último Primer Día (UPD) es mucho más que una fiesta. Para los y las adolescentes es un rito de paso: marca el inicio del último año de secundaria, el cierre de una etapa y la fuerza del grupo como espacio de pertenencia.

Como madres, padres y referentes afectivos, es habitual que aparezcan preocupaciones. El desafío no es negar lo que sucede ni responder sólo desde el miedo, sino acompañar con presencia y responsabilidad.

Los y las adolescentes son sujetos de derecho. Tienen derecho a participar, a encontrarse y a construir experiencias significativas. Descalificar el UPD puede alejarnos; escucharlo puede abrir el diálogo.

Acompañar no significa habilitar todo. Significa conversar antes, acordar pautas claras y ofrecer disponibilidad. Preguntar:

  • ¿Qué significa para vos este día?
  • ¿Cómo se están organizando?
  • ¿Qué necesitan para que salga bien?

Si hablamos de posibles consumos, es importante salir del tabú. Negar no cuida; dialogar sí. Conversar sobre límites, hidratación, cuidado entre pares y exposición en redes puede ser más efectivo que la amenaza.

Algo fundamental es dejar explícito que pueden llamar en cualquier momento si se sienten mal, si algo los incomoda o si necesitan ayuda. Que sepan que vamos a ir a buscarlxs y acompañarlxs. Que pedir ayuda no tendrá como respuesta un reto, sino cuidado. Esa garantía fortalece la confianza y puede prevenir situaciones de mayor riesgo.

Evitar el adultocentrismo no implica renunciar al rol adulto. Implica ejercerlo desde el respeto. Ser referente afectivo es ser sostén, no policía.

El UPD dura un día. El vínculo, toda la vida.

Acompañar es estar: con escucha, con límites claros y con confianza.

Cuidar es acompañar, siempre. Y en Mi Mundo también estamos para acompañarte en tu rol de crianza.

Les deseamos que el UPD sea un UGD…

¡Un gran día para todxs!

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¿Cómo acompañar a niñas, niños y adolescentes frente al grooming?

¿Cómo acompañar a niñas, niños y adolescentes frente al grooming?

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La protección digital de niñas, niños y adolescentes (NNyA) requiere acompañar cada etapa de su desarrollo de manera específica.

En la infancia, el rol adulto es más activo: proteger, poner límites, supervisar el uso de dispositivos y explicar con claridad. En la adolescencia, en cambio, el foco está en generar confianza, respetar su autonomía y ofrecer apoyo sin juzgar.

Durante la infancia, evitar el adultocentrismo es clave: sentarse en el suelo, escuchar con atención qué les interesa o preocupa en sus juegos o redes sociales, y no minimizarlo. A veces, los chicos temen más al “qué va a decir mamá o papá” que al delito en sí mismo.  Las prohibiciones sin explicación alejan; las reglas claras, con diálogo, abren caminos de confianza.

En la adolescencia, el acompañamiento requiere disponibilidad, empatía y ayuda incondicional ante el riesgo. Muchas situaciones de grooming empiezan con conversaciones agradables, intercambios propios de una edad exploratoria del mundo sensual y sexual, y dentro de esta búsqueda algo se rompe y se torna incómodo o amenazante.

La vergüenza y la culpa se disparan y suele ser la trampa perfecta para que los adolescentes no hablen ni pidan ayuda. Es importante dejar en claro que nunca es su culpa: Quien manipula, extorsiona o violenta a un/a adolescente está cometiendo un delito.

¿Qué hacer ante una situación de grooming?

  • Escuchar sin interrumpir ni juzgar.
  • Agradecer la confianza.
  • Guardar chats, perfiles y fechas.
  • No borrar mensajes ni contactar al agresor.
  • Denunciar (Comisaría de la mujer o Fiscalía Moreno 25).
  • Buscar apoyo profesional y familiar.

 

Si trabajás en una escuela, club o espacio público y detectás grooming, tenés la obligación de denunciar.  Estar cerca, disponibles y sin prejuicios puede ser lo que permita que un NNyA se anime a pedir ayuda

Autora: Evangelina Castro

 

La “Guía Ema” es una herramienta diseñada para abordar y prevenir la violencia digital en el ámbito escolar, con especial atención a la difusión no consentida de material íntimo. Fue creada como una respuesta concreta para que las escuelas sepan cómo actuar ante estos casos, sirviendo como la primera guía para estos fines en el país. Su nombre rinde homenaje a Ema, una adolescente de 15 años que fue víctima de violencia digital.

Descargar la guía EMA

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