Retos virales: cuando jugar, pertenecer y exponerse se mezclan en las redes

Retos virales: cuando jugar, pertenecer y exponerse se mezclan en las redes

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Las redes sociales forman parte de la vida cotidiana de las personas y las adolescencias, no son la excepción. Plataformas como tik tok e instagram, son hoy el territorio donde chicos y chicas se expresan, se vinculan, exploran quienes son, buscan reconocimiento y construyen pertenencia.

En este escenario, aparecen los llamados “Retos virales” o “Trends”: desafíos que invitan a repetir una acción frente a cámara y compartirla para obtener visualizaciones, comentarios o la validación del grupo.

Muchos desafíos son simplemente bailes, humor o consignas creativas. Sin embargo, otros cruzan un limite y pueden poner en riesgo la salud física, el bienestar emocional o los vínculos. Un ejemplo actual, son aquellos que proponen ausentarse de casa por horas o simular una desaparición, buscando medir el impacto de la alarma colectiva para despues mostrarlo en pantalla.

El problema no es la consigna en sí. en esta etapa, el deseo de encajar, la mirada de los pares y la necesidad de desafiar los limites, tienen un peso enorme al momento de decidir. Si a eso, le sumamos la lógica de las plataformas (donde los algoritmos premian lo que genera sorpresa, morbo y alarma), el impulso por exponerse crece rápido.

Familias, escuelas, equipos de salud y referentes comunitarios, compartimos una misma tarea: generar espacios de congianza donde chicos y chicas puedan contar lo que ven, lo que les proponen o lo que les genera dudas, sin miedo a ser juzgados.

No se trata de saberse todas las tendencias ni de controlar cada click. Se trata de dar herramientas para que puedan habitar el mundo digital de manera crítica, cuidada y responsable. Estar presentes es entender que lo virtual, es real.

Lic. Jorgelina Fernández
Equipo Mi Mundo

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“Cuando algo duele: hablar, escuchar, acompañar”

“Cuando algo duele: hablar, escuchar, acompañar”

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Sentirse abrumadx, triste o sin salida es algo que le puede pasar a cualquiera en la adolescencia. A veces, el dolor es tanto que aparecen pensamientos de dejar de existir, querer desaparecer o hacerse daño. Si estás pasando por esto, o si en tu familia ves que alguien la está pasando mal, es importante que hablemos al respecto.

Mitos que hay que romper

  • “Si le pregunto si piensa en suicidarse, le doy la idea”
    • Falso: Hablar del tema no da ideas; al contrario, le da a la otra persona un lugar seguro para desahogarse y saber que no está sola.
  • “Solo quiere llamar la atención”
    • Falso: Son señales, conductas o frases que son pensadas como una forma de pedir ayuda cuando faltan las palabras. Hay que escuchar siempre.
  • “Las autolesiones son lo mismo que un intento de suicidio”

Falso: Cortarse o hacerse daño suele ser una forma (dolorosa) de canalizar una angustia que no se soporta, no siempre el deseo de morir. Igualmente, es una señal de que algo duele mucho y necesita atención.

 

¿A qué estar atentos?

Las señales no siempre son obvias ni evidentes, pero vale la pena prestar atención si ves:

  • Aislamiento: Se aleja de sus amigos, de la familia o deja de hacer actividades que le gustaba.
  • Frases/expresiones que hacen ruido: “Quiero desaparecer”, “Nada vale la pena”, “Van a estar mejor sin mí”, “Soy una carga”.
  • Cambios significativos en sus conductas cotidianas: Cambios drásticos en el sueño, la comida o el rendimiento en la escuela.
  • Despedidas: Empieza a regalar sus cosas más queridas o a despedirse.

 

¿Cómo podemos ayudar?

1. Preguntar

Ante la sospecha o manifestación de ideación suicida, resulta fundamental preguntar. Interrogar de manera directa y respetuosa no incrementa el riesgo, sino que habilita la posibilidad de poner en palabras el sufrimiento y construir una vía de acompañamiento.

Algunas preguntas posibles incluyen:

  • ¿En qué pensás cuando decís eso?
  • ¿Cómo lo pensás?
  • ¿Pensaste en algún método?
  • ¿Te ocurrió en alguna otra oportunidad?
  • ¿Qué hiciste frente a esos pensamientos?
  • ¿Cuándo fue la última vez que lo pensaste?
  • ¿Intentaste llevarlo a cabo?

Estas preguntas deben formularse desde una actitud empática, sin juicios ni interpretaciones moralizantes, permitiendo que la persona pueda expresar sus emociones y pensamientos en un marco de respeto y contención.

 

2. Escuchar

La escucha activa constituye un componente esencial del acompañamiento. Implica disponer de un tiempo y un espacio donde la palabra de la persona sea validada y reconocida. Escuchar sin interrumpir, sin apresurarse a resolver y sin minimizar el sufrimiento expresado, constituye una forma concreta de cuidado y de sostenimiento del vínculo.

 

3. Acompañar

No dejes sola a la persona si ves que está en peligro. Busquen ayuda profesional juntos

 

¿Qué hacer en una Emergencia?

Ante la identificación de una ideación suicida activa o de un intento de suicidio en curso o reciente —es decir, cuando la persona manifiesta intenciones concretas de llevar a cabo un acto suicida o ha realizado una conducta con riesgo para su vida— se debe actuar de manera inmediata, priorizando el cuidado y acompañamiento del joven.

Si la situación es grave, la persona tiene un plan concreto o intentó hacerse daño:

  • No la dejes sola.
  • Pedí ayuda profesional y acompañamiento de una red de sostén.
  • Sacá de su alcance cualquier cosa peligrosa (medicamentos, objetos cortantes).

 

Recursos y Contactos Útiles (Bahía Blanca)

Si estás en Bahía Blanca o la zona y necesitás contención o asistencia inmediata, guardá estos números:

  • Emergencias Médicas: Llamá al 107. Equipo de emergencia psicosocial.
  • Defensa Civil: 109
  • Guardia de Salud Mental (Hospital Penna): (291) 4593620

 

Camila De Pastena.

Jefa de residentes, Psicología Social y Comunitaria

Leg 17057 MP 2005

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