Las adolescencias muchas veces traen preguntas, formas de expresarse o maneras de vivir los vínculos que pueden resultar nuevas para lxs adultxs. Frente a eso, es común sentir dudas, desconcierto o miedo a “hacer algo mal”.
Cada adolescente construye su identidad, sus gustos, sus vínculos y su forma de habitar el mundo de manera única. Algunas experiencias pueden ser difíciles de comprender desde otras generaciones, pero eso no invalida lo que sienten o viven.
En esta etapa, necesitan espacios donde puedan sentirse escuchadxs sin miedo a ser juzgadxs. Cuando lxs adolescentes sienten que pueden hacerlo, es más probable que busquen acompañamiento cuando algo les duele o preocupa.
Respetar no implica perder el rol adulto ni dejar de poner límites. Significa reconocer que cada persona transita sus procesos de manera única. Incluso cuando hay dudas o cosas que todavía cuestan entender, el afecto y la escucha siguen siendo fundamentales.
El rol del adulto no es tener respuestas perfectas, sino construir espacios seguros donde las adolescencias puedan crecer con cuidado, confianza y libertad.
Muchas veces, lo que más recuerdan lxs adolescentes no es si la persona adulta tenía todas las respuestas, sino si pudieron sentirse acompañadas mientras buscaban las propias.
Residencia Medicina General y/o familiar CAPS
Antonio Menghini