Las redes sociales forman parte de la vida cotidiana de las personas y las adolescencias, no son la excepción. Plataformas como tik tok e instagram, son hoy el territorio donde chicos y chicas se expresan, se vinculan, exploran quienes son, buscan reconocimiento y construyen pertenencia.
En este escenario, aparecen los llamados “Retos virales” o “Trends”: desafíos que invitan a repetir una acción frente a cámara y compartirla para obtener visualizaciones, comentarios o la validación del grupo.
Muchos desafíos son simplemente bailes, humor o consignas creativas. Sin embargo, otros cruzan un limite y pueden poner en riesgo la salud física, el bienestar emocional o los vínculos. Un ejemplo actual, son aquellos que proponen ausentarse de casa por horas o simular una desaparición, buscando medir el impacto de la alarma colectiva para despues mostrarlo en pantalla.
El problema no es la consigna en sí. en esta etapa, el deseo de encajar, la mirada de los pares y la necesidad de desafiar los limites, tienen un peso enorme al momento de decidir. Si a eso, le sumamos la lógica de las plataformas (donde los algoritmos premian lo que genera sorpresa, morbo y alarma), el impulso por exponerse crece rápido.
Familias, escuelas, equipos de salud y referentes comunitarios, compartimos una misma tarea: generar espacios de congianza donde chicos y chicas puedan contar lo que ven, lo que les proponen o lo que les genera dudas, sin miedo a ser juzgados.
No se trata de saberse todas las tendencias ni de controlar cada click. Se trata de dar herramientas para que puedan habitar el mundo digital de manera crítica, cuidada y responsable. Estar presentes es entender que lo virtual, es real.
Lic. Jorgelina Fernández
Equipo Mi Mundo