Cuando un/a adolescente empieza a pensar en trabajar, muchas veces aparece una idea muy instalada: trabajar es sólo ganar plata. Sin embargo, el trabajo adolescente debe realizarse en condiciones adecuadas y con el acompañamiento de personas adultas.
En nuestro país, la ley 26.390 de Prohibición del Trabajo Infantil y Protección del Trabajo Adolescente, establece que el trabajo está prohibido para menores de 16 años. A partir de los 16 años los y las adolescentes pueden trabajar, pero con condiciones de protección: jornadas limitadas, tareas seguras y garantizando que el trabajo no interfiera en la escuela. Conocer estos derechos también es una forma de cuidar.
Las familias y referentes afectivos cumplen un rol fundamental. Conversar sobre las motivaciones para trabajar, acompañar las decisiones y estar atentos a las condiciones laborales ayuda a que esa experiencia sea positiva. Trabajar no debería significar dejar la escuela, exponerse a riesgos o asumir responsabilidades que corresponden a personas adultas.
Podemos preguntarnos juntos:
¿Para qué quiere trabajar?
¿Qué puede aprender de esa experiencia?
¿En qué condiciones lo va a hacer?
Abrir estas conversaciones también es una forma de cuidar.
Desde el Foro de Trabajo Infantil Invitamos a madres, padres, referentes afectivos e instituciones comunitarias a participar de los encuentros presenciales, espacios para compartir información, intercambiar experiencias y fortalecer el acompañamiento de nuestras adolescencias.
Andrea Castro – Asesora pedagógica
Foro contra el Trabajo Infantil Mbb